Por Adrián Ríos, MD

Durante años se ha demostrado que, la estrategia de recambio cutáneo da resultado. Remover manchas y verrugas mejora mucho el aspecto de la piel.  Lo del láser en esto, es el control. Es el recurso para poder hacerlo de acuerdo a la disponibilidad de cada persona. Por supuesto, hay límites,  lo mejor para alguien sin mayores alteraciones puede tener mejores alternativas.  

El láser mandó al archivo los procedimientos quirúrgicos para prevención del descolgamiento de la piel y otras terapias riesgosas. Se ha entendido de que deben mantenerse las sesiones como rutina.   

Los hechos concretos:

El objetivo de utilizar el láser es renovar la piel.  La piel que envejece acumula manchas y tumores, pierde elasticidad, brillo y grosor. 

El brillo de la piel se pierde una vez las capas epidérmicas pierden sincronización entre cada renovación. 

El  descolgamiento de la piel y las arrugas aparecen por la pérdida de estructura dérmica.

La renovación superficial se hacía antes con peelings químicos, algunos superficiales otros profundos, todos con el inconveniente de la tolerancia. Los equipos son ahora fraccionados, incluyendo algunos con agujas y electricidad. 

La renovación que sigue siendo difícil es la dérmica. Si la piel es muy delgada no habrá forma de estimularla. Será necesario rellenarla. El descolgamiento leve se puede corregir una vez el cuerpo renueva bandas de colágeno más uniformes. Esto parece ser más posible con equipos que lleguen más profundo en la dermis y la vía más directa parece ser con agujas y radiofrecuencia. 

Los pliegues acentuados no pueden ser corregidos con láser.

Los primeros cambios que se obtienen con el láser son la disminución del pigmento y la reducción de la opacidad de la piel. Se escogen los fraccionados debido a que afectan porcentajes graduables de la piel en muchos puntos muy pequeños. El efecto de aclaramiento es temporal y parcial. Es necesario las repeticiones y el complemento con despigmentantes hasta llegar a un punto en donde se puedan suspender.

Mejoría de la textura de la piel con Fraxel

Ocurre más atenuación de las arrugas posterior a una segunda sesión de menor intensidad que la primera. La  foto del extremo derecho muestra el resultado al mes cuarto.

 

 

Seguimiento por un año de lesión pigmentada resistente a tratamientos anteriores. En las fotos se observa el plano superficial que ocupaba la lesión y se consiguió evitar la despigmentación posterior a procedimientos más agresivos
    Léntigo de la vertiente nasal tratado con láseres

    Deja un comentario

    Your email address will not be published. Required fields are marked *

    Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.