Por Adrián Ríos, MD

La senescencia celular es un estado en que la célula se detiene de forma irreversible, ni crece  ni muere por apoptosis, cambia su forma, sus funciones y vive por largos periodos de tiempo. Los fibroblastos se aplanan , se vacuolizan, incrementan sus lisosomas, reducen la velocidad de síntesis y degradación de proteínas en lugar de, generar matriz extracelular, comienzan a sintetizar proteínas que la degradan. Cuando en el laboratorio, se fusionan las células seniles con células inmortales  tumorales la senescencia gana, las células híbridas inicialmente  proliferan pero finalmente senescen. Se cree que las células senescentes no tienen una falla general en todos los mecanismos de transducción de señales de factores de crecimiento, pero sí en algunos genes cuya respuesta temprana es esencial para, iniciar la progresión del ciclo celular.  Pudo haberse seleccionado este mecanismo para proteger al organismo contra neoplasias en etapas tempranas de la vida, antes y durante la reproducción. Empero, la acumulación de células senescentes no solo hace que la función decaiga sino que, fomentan una desregulación metabólica en las células vecinas y las lleva a incrementar la posibilidad de un proceso de cáncer. El estado anti-apoptótico que presentan las células senescentes, es diferente de otros estados que resisten la apoptosis, ya que la mayoría de ellos escapan a la muerte celular de una manera que, está relacionada a su rápida tasa de proliferación y culminan en una transformación a células cancerosas. Lás celulas senescentes entonces, se detienen en un proceso que puede llegar a ser muy eficiente en cuanto a disfuncionalidad longeva. La senescencia, se ha inducido para convertir células cancerosas en disfuncionales y detener así su proliferación  (1)  Desde aquí parte el concepto de cómo el láser logra mejorar el envejecimiento, no es otro que la destrucción sistemática y fraccionada de estas células para que sea reemplazada por fibroblastos nuevos obligados a reproducirse inducidos por el trauma. Esto por lo visto, no se logra con cremas, masajes, calentamiento de proteinas, ni siquiera con la intervención quirúrgica de templamiento de piel.  

En  la medida en que se conozcan más mecanismos  del envejecimiento, se encontrarán mejores posibilidades para combatir sus efectos.   

No nos engañemos, nadie realmente quiere envejecer con dignidad. Todos queremos conservar el máximo tiempo posible toda nuestra capacidad de vida. Hay muchas teorías para tratar de explicar el envejecimiento pero ninguna es completa. Lo que si se está aceleradamente conociendo  es el como ocurre, sus alteraciones moleculares, los efectos ligados a las enfermedades que lo acompañan. No es para nada, un fenómeno “natural”.  El envejecimiento es un trastorno epigenético. La genética es el hardware y la epigenética, el software. Todas las células de nuestro cuerpo tienen el mismo material genético, es decir, una célula puede generar todo el cuerpo, la epigenética sobrescribe  las líneas de crecimiento celular y sus modos de reproducción. Si queremos no enfermar nos va a tocar encontrar el porqué envejecemos y en el camino nos topamos con el cáncer, las enfermedades congénitas y muchas enfermedades autoinmunes que no se van a dejar de estudiar.

La epigenética es además heredable, tanto en características físicas como psíquicas. Experimentos con los hijos y nietos de animales han demostrado que se heredan conductas adquiridas en el laboratorio desde su antecesor. Gemelos y  clones de animales envejecen de manera diferente a su versión años atrás, afectados por el ambiente, no la genética. (8).  La epigenética hace esto  silenciando y disparando genes (metilación), alterando RNA mensajeros ( los encargados de copiar la información del DNA para producir proteínas) y además, puede modificar las cadenas proteícas en donde se “montan” los genes. (histonas).  

Se  han establecido límites de entre 40 y 60 ciclos para la reproducción celular (ciclos de Hayflick)(4-7). En los experimentos de cultivos celulares se esperaría que todas las células envejecieran al unísono, pero esto no ocurre. No todas las células cumplen sus ciclos, algunas pasan de 60 y otras no llegan a 30. Al cabo de unos días, el cultivo tendrá células  que crecen hasta cubrir toda la superficie de la cubeta y a partir de entonces, dejarán de dividirse y el proceso se detendrá. Si se desea que prosiga el crecimiento celular, lo que deberá hacerse es espaciar las células en la cubeta añadiendo tripsina, para que se separen. Se desconoce la razón por la cual, el crecimiento se detiene cuando las células se “apeñuscan”. Se le denomina inhibición por contacto

En el cuerpo podría decirse, el fenómeno es practicamente, unísono, incluyendo células que se replican y las que no, las neuronas. La senescencia replicativa es el mecanismo que la epigenética tiene para que no seamos masas gigantescas de tejido, es necesaria. Durante mucho tiempo se ha discutido entre si el envejecimiento es programado o es generado por daños acumulados al azar en las sucesivas replicaciones . Todo parece indicar que en el proceso de metilación del ADN ocurren trastornos que se acumulan y provocan el despertar de genes silenciados y el taponamiento de otros activadores. La maquinaria del ADN  tiene muchas dificultades en sus extremos, protegidos por unas estructuras denominadas telómeros. Son como fundas de plástico que evitan que se deshilachen los extremos del ADN y se mantienen en buen estado gracias a una enzima la telomerasa, pero, que por alguna razón, se mantiene inactiva en las células somáticas humanas más no en las germinales (cerebro y músculos). Sin embargo, estas células también envejecen.  Ensayos controlados con telomerasa están a favor de que se puede prolongar los límites de ciclos de reproducción  y no aparecerá mayor probabilidad de cánceres.  Otro mecanismo se da en la autoreplicación del ADN predominando en actitud “egoista” y por último, las proteínas tienen sus propios problemas pues, en su síntesis, se producen errores con frecuencia debido a que el pobre ribosoma tiene 5 veces más aminoácidos para acoplar que el ADN nuclear, que solo acopla cuatro en millones de posibilidades. Por último, tenemos a los radicales libres, unos auténticos vándalos intracelulares, provocan cerca de 10,000 ataques diarios al ADN y a todo lo que encuentran, por cada cien moléculas de oxígeno que inspiramos 3 o 4 se convierten en radicales libres y deben ser neutralizadas por nuestros antioxidantes, la vitamina C, E , la superoxido dismutasa, la catalasa y la glutation transferasa. Un sitio de alta concentración de radicales libres es las mitocondrias , nuestro motor celular  que, tiene su propio ADN  pero, sin mayores mecanismos de reparación, pues prefiere las defensas  (Vitamina E) y los mecanismos de reciclaje independientes a los del núcleo. (9) (10)

Un biomarcador fundamental es el nivel de satisfacción con la vida, que trasciende culturas y creencias (3)

El aspecto de la piel esta intimamente relacionado a nuestra percepción de envejecimiento que es la más fácil de encontrar al alcance del láser y esta responde prácticamente hasta el final. Los efectos benéficos en el aspecto de la piel se han observado desde su utilización desde hace más de 30 años, con diferentes tipos de frecuencias ablativas . La piel mejora en turgencia y las manchas disminuyen. Algunas lesiones más arraigadas de pigmento o vasculares, responderán al abordaje directo y completo, nunca fraccionado. Para que el cambio sea notable, deberán cubrirse porcentajes fracconados y acumulados significativos, más allá del 100 %. Procedimientos que no generen evaporación fraccionada de piel reemplazaron los procedimientos de covertura total, debido a sus complicaciones. Los pacientes eligieron no tener incapacidad ni correr riesgos a costa de conocer que la senescencia es, un proceso continuo.

Envejecer activos no es solamente uno de los indicadores más fiables del nivel del envejecimiento, es hasta ahora, la única terapia reconocida. (2)

Los láseres más que cualquier otro método utilizado para renovar tejido, pueden tener efectos más predecibles que otros instrumentos utilizados con el mismo fin. Permiten el fraccionamiento repetido de las sesiones haciéndo posible controlar dolor, inflamación y resultados de  procedimientos que se contiuarán haciendo toda la vida. Tienen su limitación en la penetración de la piel, mas abordable con la radiofrecuencia pero esta hasta ahora, no muestra resultados consistentes sin provocar  al menos un edema marcado y una que otra, cicatriz. Los láseres también provocan cicatrices pero en las lesiones más profundas o por imprudencia en su uso.  Los adultos jóvenes prefieren terapias inyectables que dan respuestas de corto plazo. Algunos notarán más efecto pero lo más jovenes solo quieren tener la piel más humectada puesto que, la xerosis es el primer signo de envejecimiento. Los procedimientos de humectación con ácido hialurónico han ganado cada vez mayor aceptación debido a que dan la posibilidad de rellenos muy sutiles, los cuales compensan hundimientos muy ténues de la piel. Los rellenos volumétricos tienen peor fama de lo que merecen, provocan cambios que dan mucha satisfacción a los pacientes con verdaderos hundimientos. La toxina botulínica es mágica, levanta las cejas, disimula el fruncimiento del entrecejo, alivia las arrugas de las patas de gallina, mejora el bruxismo y la boquita triste; es también, usualmente confundida con los rellenos, pero su acción es muy específica, y evita con el tiempo que surjan los surcos permanentes cuando  las aplicaciones se mantienen hasta observar el adelgazamiento de los músculos prominentes. Los rellenos volumétricos pueden durar entre uno y dos años, pueden ser diluidos para recuperar la línea mandibular y la atrofia de la piel del cuello y el dorso de las manos. Los descolgamientos en el resto del cuerpo deberían ser tratados en forma preventiva antes de que ocurran, utilizando láseres fraccionados subablativos o la radiofrecuencia fraccionada frecuéntemente. El cuerpo a propósito siempre es el gran olvidado, hasta que las queratosis crecen tanto dando un aspecto desagradable o generando prurito o lesiones por rascado. El abordaje en estos casos no solo debe incluir la remoción de las lesiones, hay que evitar que sigan apareciendo y esto ya es lograble.

 

Ocurre más atenuación de las arrugas posterior a una segunda sesión de menor intensidad que la primera. La  foto del extremo derecho muestra el resultado al mes cuarto.

 

 

Seguimiento por un año de lesión pigmentada resistente a tratamientos anteriores. En las fotos se observa el plano superficial que ocupaba la lesión y se consiguió evitar la despigmentación posterior a procedimientos más agresivos

 

Léntigo de la vertiente nasal tratado con láseres

 

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