Venas en la cara

“Personalmente tengo venas visibles en las alas nasales y seguirán igual. ¿Por qué? Porque ni duelen ni molestan. Así de simple. Cuando me aparecen protuberancias, no demoro nada quitándomelas.”

Las lesiones vasculares en la piel tienen dos presentaciones principales: circunscritas, como los “lunares rojos”, o como venas visibles en la cara que siguen un trayecto.

Lunares rojos y otras lesiones vasculares circunscritas

Los nevus rubí y los lagos venosos se presentan como lesiones vasculares circunscritas. Son superficiales y el láser permite coagular su componente vascular. Si la lesión es más elevada, puede realizarse un afeitado tangencial para comprobar su profundidad y completar la resección. La cicatrización suele ser muy favorable.

Angioma rubí: aspecto clínico y estructura al aumento.

Angioma rubí: aspecto clínico y estructura al aumento.

Cambio del componente vascular después del impacto del láser.

Cambio del componente vascular después del impacto del láser.

Angiomas rubí múltiples: aspecto inicial, resultado inmediato y control a los 8 días.

Angiomas rubí múltiples: aspecto inicial, resultado inmediato y control a los 8 días.

Tratamiento de lesiones circunscritas

Afeitado tangencial: la resección permite verificar el plano superficial de la lesión.

Afeitado tangencial: la resección permite verificar el plano superficial de la lesión.

Evolución después del afeitado: aspecto inicial, procedimiento y control al día 9.

Evolución después del afeitado: aspecto inicial, procedimiento y control al día 9.

Lago venoso del labio: aspecto inicial, punto final de la sesión y detalle del área tratada. Las flechas señalan la localización de la lesión.

Lago venoso del labio: aspecto inicial, punto final de la sesión y detalle del área tratada.

Venas visibles

Las venas visibles siguen trayectos, forman ramificaciones y reciben afluencias de otros vasos. Cada vena refleja la tensión existente dentro del vaso. El impacto del láser provoca su colapso y, a partir de ese momento, se observa cuánto tiempo se mantiene el efecto: horas, días, semanas o más tiempo.

El color rojo o violeta depende del diámetro y de la profundidad del vaso. Estas venas son superficiales y están al alcance del láser.

A medida que el organismo reabsorbe de forma natural el vaso tratado, la piel circundante recupera un aspecto más uniforme y despejado. Este proceso de aclarado progresivo confirma la efectividad del procedimiento y permite valorar, en las semanas siguientes, si es necesario algún retoque milimétrico para perfeccionar el resultado final.

Vasos tratados en la mejilla sin hundimiento residual.

Vasos tratados en la mejilla sin hundimiento residual.

La respuesta no depende únicamente de que el vaso colapse. El calibre, la profundidad, el tipo de piel y la zona tratada influyen en el resultado. En algunos vasos más anchos puede quedar temporalmente una discreta depresión en el trayecto que ocupaban.

Vena facial ancha y superficial: efecto inmediato y resultado un mes después.

Vena facial ancha y superficial: efecto inmediato y resultado un mes después.

El control confirma el resultado

Después de cada sesión, la revisión una o dos semanas más tarde permite comprobar qué vasos continúan colapsados y cuáles recuperaron flujo. Cuando un vaso vuelve a llenarse, un retoque puede prolongar el periodo de cierre y mejorar la duración del resultado.

Este seguimiento clínico minucioso asegura que cada intervención sea precisa y personalizada, optimizando la durabilidad del aclarado y garantizando que la piel mantenga una apariencia limpia y libre de imperfecciones vasculares a largo plazo.

Venas del dorso nasal: estado inicial en 2003; antes y punto final del procedimiento en 2007; control 15 días después.

Venas del dorso nasal: estado inicial en 2003; antes y punto final del procedimiento en 2007; control 15 días después.

Caso de Estudio: No todo son venas

“Adrián, tengo esa nariz roja y llena de venas”, fue la forma en que la paciente planteó la consulta. Y sí, se observaban muchas venas. Por eso comencé con una sesión realizada exclusivamente con láser vascular Nd:YAG.

Sin embargo, al control la paciente no percibió un cambio importante. Aunque inmediatamente después del procedimiento se observó el colapso de los vasos, dos semanas más tarde el aspecto general de la nariz parecía prácticamente igual.

Venas caso 1

Antes de la primera sesión: Daño actínico y cicatriz antigua

Este enfoque inicial se centró exclusivamente en abordar el componente vascular superficial para evaluar la respuesta directa de los capilares dilatados en el dorso nasal.

Antes de la primera sesión, resultado inmediato del láser vascular y control en la segunda semana.

Por qué el aspecto general parecía igual

Al observar la zona con mayor detalle se identificaron una cicatriz antigua pigmentada, una pequeña pápula en la punta nasal, manchas y vasos residuales. El aspecto de la nariz no dependía exclusivamente de las venas.

Detalle ampliado: cicatriz antigua pigmentada, pápula nasal, manchas y vasos residuales.

Vaporización fracionada láser

Segunda sesión: tratar lo que faltaba

La segunda sesión se enfocó en el daño actínico y en los componentes superficiales mediante láser de CO₂ con técnica fraccionada manual. El resultado fue más relevante: mejoría del color, el relieve y la textura.

Vaporización fraccionada manual con láser de CO₂, control al día 3 y resultado al día 15.

Evalúe sus lesiones vasculares de manera integral

Cada tipo de vaso, daño acumulado o textura en la piel exige un diagnóstico preciso y un protocolo láser diseñado a su medida para evitar tratamientos genéricos que no resuelven el problema. No sigas postergando una solución definitiva ni expongas tu rostro a resultados parciales; da el paso hacia una piel uniforme y despejada bajo la guía de especialistas.