Microcirugía láser para lunares
Muchas personas tienen uno o varios lunares desde hace años. Saben perfectamente dónde están, los reconocen en las fotografías y, aunque nunca les hayan causado ningún problema, desde hace tiempo preferirían verse sin ellos.
A veces es un lunar elevado en la nariz, el párpado o el labio; otras veces son varios lunares pequeños distribuidos por la cara o el cuerpo. Lo que finalmente lleva a consultar suele ser muy sencillo: quieren retirarlos y han visto que con láser pueden obtenerse buenos resultados.

Tratamiento de remocion de lunares

Nevus de Meicher en piel del dorso nasal

Técnica de afeitado asistido con microscopio
¿Qué llamamos comúnmente un lunar?
Lo que comúnmente llamamos lunar corresponde, en muchos casos, a un nevus melanocítico: una lesión de la piel que puede ser plana o elevada, marrón o prácticamente del mismo color de la piel. Algunos permanecen casi iguales durante muchos años; otros crecen lentamente o se hacen más elevados con el paso del tiempo.
En esta página nos referimos principalmente a esos lunares conocidos desde hace mucho tiempo que la persona desea retirar por su apariencia.
Una pregunta sencilla antes de retirarlo
Antes de pensar en el procedimiento interesa saber desde cuándo está presente y cómo se ha comportado durante los últimos años. Un lunar conocido desde hace mucho tiempo, estable o de crecimiento muy lento, cuenta una historia distinta a la de una lesión nueva o que ha comenzado a cambiar recientemente.
Planos y elevados: la profundidad cambia la estrategia
Un lunar plano y milimétrico tiene muy poco volumen. Los lunares elevados, en cambio, tienen un componente que se extiende dentro de la dermis y cuya profundidad puede variar en diferentes puntos de la misma lesión.
Con los años, algunos lunares elevados pierden parte del color marrón que tuvieron inicialmente y se acercan al tono normal de la piel. Ese cambio acompaña la maduración del nevus y hace más importante valorar su componente dérmico al planear el tratamiento. Tener una porción profunda sigue siendo compatible con tratamiento láser. En algunos casos es preferible dejar deliberadamente una pequeña porción profunda para un retoque posterior antes que ampliar el área tratada.

Técnica de afeitado asistida con láser y microscopio
Por qué el láser resulta útil cuando hay varios
El láser resulta especialmente útil cuando los lunares son pequeños o cuando hay varios para retirar. Permite trabajar cada lesión de forma puntual, sin convertir cada lunar en una incisión independiente.
Esta ventaja se hace especialmente evidente en la cara y en el cuerpo cuando existen numerosos nevus pequeños distribuidos en una misma zona. El objetivo es obtener el mejor resultado posible en la piel que va a quedar.
Lunares en Párpados y cejas
Un lunar en los párpados o entre los pelos de las cejas puede modificar sutilmente la expresión de la mirada, y esa suele ser la razón por la que algunas personas desean retirarlo. En estas dos localizaciones, preservar los folículos pilosos forma parte del tratamiento. Cuando el lunar tiene profundidad, puede ser preferible realizar un afeitado láser conservador.
Lunares en Nariz
Hay lunares que llevan tantos años en la nariz que forman parte de una cara conocida. La microcirugía láser permite tratarlos bajo magnificación, adaptando el procedimiento al relieve y a la profundidad de cada lesión. El microscopio permite trabajar de manera diferente distintas áreas de un mismo lunar, con un control especialmente útil en lesiones pequeñas.
Lunares en Labios, bigote y barbilla
En los hombres, los lunares elevados del bigote y la barbilla suelen resultar incómodos durante el afeitado. Cuando aparecen dentro de una zona pilosa, la saucerización láser bajo magnificación permite trabajar el lunar procurando conservar los folículos. En las mujeres, especialmente en la barbilla, un lunar elevado puede interrumpir la continuidad del perfil.
Lunares en Mejillas
En las mejillas es frecuente consultar por un solo lunar o por varios. Cuando son pequeños y numerosos, el láser permite tratarlos individualmente conservando la continuidad de la piel entre ellos. La piel central de la mejilla es más gruesa y la cicatrización después de una saucerización láser suele ser agradecida.

Lunares en Orejas
Las orejas son una de esas zonas donde podemos tener varios lunares sin habernos dado cuenta. En esta localización, la vaporización láser es la técnica habitual para los lunares pequeños y superficiales. Cuando alguno se ha elevado y tiene mayor volumen, la saucerización permite trabajar también su componente más profundo.
Lunares Múltiples en el cuerpo
Hay personas que tienen pocos lunares en el cuerpo y otras en quienes parecen estar salpicados sobre la piel. Cuando son numerosos, el láser permite plantear el tratamiento por zonas. Tratar directamente cada lesión evita convertir varios lunares pequeños en múltiples cicatrices lineales, que en esta zona pueden ensancharse con el tiempo.









