Factores a tener en cuenta en el tratamiento
1. Densidad de los vasos
Las telangiectasias faciales varían en densidad. En los casos de alta densidad, como ocurre con el fotoenvejecimiento o la rosácea, se requieren múltiples sesiones para tratar la gran cantidad de vasos de distintos calibres y espesores presentes en la piel.

Resultado con láser Fraxel 1550 en el tratamiento de la poiquilodermia. Aspecto de la piel con fotoenvejecimiento observado a un aumento de 10x, donde se aprecian dilataciones vasculares y estructuras pigmentadas características del daño solar.
2. Grosor de los vasos
El grosor de los vasos sanguíneos puede requerir diferentes tipos de láser o distintos parámetros de potencia y duración del pulso para lograr un tratamiento eficaz.

Vasos sanguíneos superficiales de color violáceo en el labio superior. Estos vasos dilatados pueden hacerse más visibles con el paso del tiempo y suelen responder favorablemente a tratamientos con láser vascular u otras tecnologías específicas para lesiones vasculares.
3. Profundidad de los vasos
La profundidad de los vasos sanguíneos influye en la elección del láser. Los láseres como el Nd:YAG son especialmente eficaces para tratar vasos más profundos. En algunos casos, también puede ser necesario optar por un tratamiento de acceso directo mediante radiofrecuencia.

Vasos sanguíneos violáceos a una profundidad habitual. Este tipo de vasos suele encontrarse en planos intermedios de la piel y puede tratarse eficazmente mediante láseres vasculares seleccionados según su calibre, profundidad y características clínicas.
Tipos de láser y sus aplicaciones.


Consideraciones importantes
Sesiones Múltiples
La mayoría de los casos requieren varias sesiones para alcanzar resultados completos. (Ejemplo: tratamiento de 4 sesiones realizado durante un período de 6 meses).

Seguimiento Posterior al Tratamiento
El seguimiento periódico es fundamental para evaluar la eficacia del tratamiento y realizar ajustes si es necesario.
Riesgos y Seguridad
Es importante discutir los posibles riesgos y los cuidados posteriores al tratamiento. El colapso del vaso tratado con láser deja intacto el espacio que este ocupaba en la piel.

Densidad de Vasos: Un Factor Clave
La presencia de numerosas telangiectasias en la cara implica un abordaje detallado para tratar una variedad de vasos, desde los más finos hasta los más gruesos, localizados a diferentes profundidades.
Hemangiomas y Lesiones Vasculares Mayores
Las dilataciones más pequeñas y segmentadas, como los angiomas rubí, son más fáciles de tratar debido a su mayor delimitación y pequeño tamaño. Las lesiones ligeramente más grandes, con vasos de mayor diámetro, responden mejor a Polaris, un equipo que combina láser y radiofrecuencia en cada disparo.

Secuencia posterior al disparo con el equipo Polaris RF en el tratamiento de un lago venoso.

Efecto inmediato de la luz pulsada intensa sobre los vasos dilatados del ala nasal.


Los angiomas rubí (puntos o pequeñas elevaciones rojas) son lesiones pequeñas, superficiales y muy bien delimitadas. Su coagulación es inmediata, con poco dolor y una mejor recuperación cuando se utilizan láseres.

