Depilación láser y eléctrica

Muchas personas que consultan en Unilaser ya han realizado tratamientos de depilación. Algunas han tenido muy buenos resultados y solamente conservan pelos aislados. Otras quieren continuar un proceso que quedó a mitad de camino. También llegan personas buscando depilación eléctrica porque quedan pelos que desean tratar uno por uno.

La depilación puede continuar hasta donde cada persona quiera llegar. Hay quienes quieren perseguir prácticamente el último pelo. Otras prefieren mantener los pocos que quedan con rasurado, pinzas o un dispositivo doméstico que ya conocen y les funciona bien.

Nuestra propuesta es acompañar cualquiera de esas etapas y escoger qué vale la pena hacer en cada momento.

“Depilación en serio”

Una paciente me contó que alguien le preguntó dónde hacerse depilación. Ella mencionó algunos de los lugares más populares y recibió una respuesta que me hizo reír:

“No, depilación en serio.”

La frase se me quedó porque describe a muchas de las personas que llegan a consulta.
Ya han probado. Ya saben cómo responde su pelo. Muchas han reducido una buena parte y vienen buscando resolver algo más concreto.

A veces queda una zona pequeña. A veces unos pelos gruesos. A veces quieren seguir con láser. A veces llega el momento de trabajar pelo por pelo.

La depilación “en serio” termina siendo algo mucho más sencillo: mirar qué queda y decidir qué vale la pena tratar.

Diez años con un aparato en casa

Hace poco llegó una paciente pidiendo una sesión para la cara. Durante casi diez años había utilizado un buen dispositivo doméstico y todavía le servía. Lo suspendió durante unos tres meses y el pelo volvió a hacerse evidente.

Al examinarla conservaba una población aproximada de 10–15 pelos por cm² en varias zonas de cara y cuello. La distribución era irregular. En las ramas mandibulares había pelos algo más gruesos. En el cuello anterior estaba la población que más justificaba hacer la sesión. En el centro del bigote había algunos pelos medianos y cortos, precisamente en una zona donde además tenía manchas de fotodaño. Las mejillas anteriores estaban prácticamente limpias y en las patillas quedaba poco.

La sesión tenía sentido porque todavía existía suficiente población para tratar una superficie completa. Durante el procedimiento comenzó a sentir dolor antes de terminar todo lo planeado. Allí paramos y dejamos el resto para otra cita.

Años atrás ya habíamos intentado depilación eléctrica cuando tenía mucho más pelo. Un día, medio en broma, me dijo: “Lo intentamos, Adriancito.” Ella ya casi había olvidado la frase. Lo que recordaba perfectamente era cuánto le había molestado aquella experiencia.

Eso también forma parte de escoger un tratamiento: una alternativa tiene que servir y además ser una alternativa que la persona quiera continuar.

Menos de 50 pelos por sesión

Otra paciente, de mayor edad, llegó recientemente para continuar una depilación eléctrica que venía realizando en otro lugar. El centro cambió de sede y desplazarse hasta allá se le volvió incómodo. Ella tiene muy claro qué quiere: quitar los pelos gruesos que le molestan.

En cada sesión aparecen menos de 50 que vale la pena tratar. Durante los primeros meses esa cifra puede mantenerse parecida, porque escogemos primero los más gruesos y dejamos algunos medianos que, al volver a crecer, pasan a ser los siguientes que llaman la atención.

Así avanza el tratamiento: pelo por pelo, escogiendo cada vez lo que realmente molesta.

Seguimiento de 4 años: 2 sesiones de láser al inicio, 389 electrodepilaciones; últimos controles trimestrales con 8 y 6 pelos medianos.

Seguimiento de 4 años: 2 sesiones de láser al inicio, 389 electrodepilaciones; últimos controles trimestrales con 8 y 6 pelos medianos.

La cara y el cuerpo cuentan historias distintas

Con los años aprendimos algo que también aparece una y otra vez en los estudios médicos: la cara suele ser mucho más difícil de depilar a largo plazo que muchas zonas del cuerpo. En nuestros seguimientos con residentes de la Universidad del Rosario vimos pacientes faciales con reducciones importantes y también un grupo menor que consiguió reducciones superiores al 90% y las mantuvo a largo plazo.

En muchas zonas corporales las reducciones pueden ser todavía mayores y permanecer durante periodos prolongados sin depilar. Por eso una misma persona puede tener las piernas prácticamente limpias y seguir manteniendo algunos pelos de la cara años después.

Parte de esa diferencia se entiende simplemente mirando los números. Una cara y cuello con una densidad aproximada de 20–30 pelos gruesos por cm² puede representar alrededor de 7.500 pelos. Si se intentaran tratar uno por uno mediante depilación eléctrica, a un buen ritmo de unos 100 pelos por sesión, harían falta aproximadamente 75 sesiones solamente para recorrer una vez esa población inicial. El proceso real toma todavía más tiempo porque los pelos aparecen en momentos diferentes.

El láser permite trabajar miles de folículos dentro de una superficie completa y mantener la cara visualmente mucho más despejada mientras el tratamiento avanza.

Bikini · inicio, mes 1, mes 9 y 1 año.

Bikini · inicio, mes 1, mes 9 y 1 año.

Axilas · secuencia de depilación láser durante 4 años.

Axilas · secuencia de depilación láser durante 4 años.

Axila · seguimiento a muy largo plazo: 17 sesiones a los 13 años y sesión 18 a los 16 años.

Axila · seguimiento a muy largo plazo: 17 sesiones a los 13 años y sesión 18 a los 16 años.

La cara merece seguimiento

La cara tiene además una particularidad importante. Existe un fenómeno conocido como hipertricosis paradójica. En algunas personas, pelos de características intermedias que antes eran menos notorios pueden empezar a crecer más largos, más gruesos y más visibles después de tratamientos con láser.

Los controles tempranos pueden mostrar una reducción importante del pelo grueso inicialmente tratado. En controles posteriores puede hacerse evidente que otra población está cambiando: pelos que antes eran medianos se comportan progresivamente como pelos más gruesos y la población visible puede aumentar. También se han descrito casos en los que este fenómeno ha disminuido espontáneamente después de varios años de seguimiento.

En la cara, el resultado se entiende comparando la población y las características de los pelos a lo largo del tiempo.

Cuántas sesiones de depilación láser necesito

Región malar y patilla · seguimiento seriado de hipertricosis paradójica.

Bigote · evolución en tres momentos del tratamiento: inicio, control 4 meses después de la sesión 8 y control 1 mes después de la sesión 9. La reducción del pelo se aprecia de forma gradual y progresiva.

Bigote · evolución en tres momentos del tratamiento: inicio, control 4 meses después de la sesión 8 y control 1 mes después de la sesión 9. La reducción del pelo se aprecia de forma gradual y progresiva.

Y a veces la mejor compañera está en la casa

Hay mujeres que utilizan dispositivos domésticos porque el presupuesto hace difícil mantener tratamientos profesionales durante años. Otras se van a vivir fuera del país y saben que terminarán buscando opciones locales sin conocer quién las atiende ni cómo trabajan.

En esos casos, un buen aparato en casa puede convertirse en una solución muy útil. Permite mantener zonas pequeñas con poco pelo, conservar durante años lo conseguido y recurrir a una sesión profesional cuando realmente haga falta.

Cuando me preguntan qué comprar, suelo sugerir equipos de marcas conocidas y de sus gamas altas. Entre buenos dispositivos las diferencias suelen ser menores de lo que hace pensar la publicidad. Hay dos detalles que sí me gustan especialmente: que el aparato tenga contador de disparos y algún sistema de enfriamiento.

Ver caso clínico de Estimulo paradójico de pelo con láser

¿Para qué contar los disparos?

Porque una misma trabajando en casa difícilmente recorre una superficie como si estuviera trazando una cuadrícula perfecta.

Supongamos que una zona mide aproximadamente 10 cm y que la ventana del aparato cubre cerca de 1 cm por disparo. Un recorrido completo serían alrededor de 10 disparos. Si se realizan aproximadamente 15, se obtiene cerca de un pase y medio.

Ese medio pase adicional aporta algo muy útil: solapamiento. Da una segunda oportunidad de alcanzar pequeños espacios que pudieron quedar entre un disparo y el siguiente. El contador transforma una impresión —“creo que trabajé toda la zona”— en una referencia bastante más concreta.

También existe un límite práctico

Con los equipos profesionales pueden utilizarse varios pases para acumular progresivamente energía sobre una zona. En algunos tratamientos con diodo calculamos al menos cinco recorridos. Completar todos en una misma sesión a veces resulta difícil por el tiempo, el calor acumulado y la tolerancia.

Trasladar ese número de pases a un dispositivo doméstico se vuelve poco realista. La sesión sería demasiado larga y tediosa.

Por eso el aparato en casa tiene otro papel: buena cobertura, cierto solapamiento y constancia durante el tiempo. Su gran ventaja está precisamente en poder acompañar durante años una depilación que ya ha avanzado mucho.

Cuando quedan pelos para tratar uno por uno

Hay un momento en que una zona deja de tener una población suficiente para justificar tratarla como una superficie completa. Quedan veinte, treinta, cincuenta pelos que realmente molestan.

Ahí la depilación eléctrica permite trabajar cada pelo de manera individual. En Unilaser utilizamos radiofrecuencia modulada para este trabajo, con agujas muy finas y parámetros que permiten ajustar cada aplicación.

La decisión de pasar a depilación eléctrica depende de la cantidad de pelo que queda, de sus características, de la zona y, sobre todo, de hasta dónde quiere llegar cada persona.

Secuencia de 8 sesiones de depilación eléctrica con intervalos progresivos.

Secuencia de 8 sesiones de depilación eléctrica con intervalos progresivos.

Depilación eléctrica de pelos aislados en región lumbar · control a 18 meses.

Depilación eléctrica de pelos aislados en región lumbar · control a 18 meses.

Ejemplo corporal de tratamiento selectivo pelo por pelo.

Tratamiento selectivo pelo a pelo.

Seguimiento de electrodepilación · controles sucesivos.

Seguimiento de electrodepilación. Controles sucesivos.

Cuando al comienzo conviene tratar con más frecuencia

En algunas pacientes con una población facial todavía densa, el tratamiento puede requerir sesiones más próximas al inicio.

En esta barbilla se realizaron 4 sesiones durante el primer mes. La disminución del pelo visible fue rápida. Durante el segundo mes se hicieron 2 sesiones adicionales y, a partir de ahí, los intervalos pueden comenzar a ampliarse a medida que disminuye la población que vuelve a aparecer.

La idea es sencilla: al comienzo hay mucho pelo disponible para tratar; después cada control muestra menos y llega el momento de esperar más tiempo entre sesiones.

Barbilla · primer mes: 4 sesiones. Segundo mes: 2 sesiones adicionales.

Barbilla · primer mes: 4 sesiones. Segundo mes: 2 sesiones adicionales.

Pseudofoliculitis de la barba

En algunos hombres el problema que los lleva a consultar por depilación láser es lo que ocurre cada vez que se afeitan: pelos que se encarnan, inflamación y lesiones repetidas en el cuello y la barba.

En estos casos, reducir la densidad y el grosor del pelo puede cambiar considerablemente ese ciclo.

Pseudofoliculitis de la barba · antes y después de reducir la población de pelo.

Pseudofoliculitis de la barba · antes y después de reducir la población de pelo.

Miniaturización del pelo en las piernas

En las piernas, el beneficio del tratamiento láser se aprecia tanto en la disminución del número de pelos como en el cambio de los que permanecen.

Con el tiempo, parte de los folículos residuales puede producir pelos más delgados y menos notorios, de manera que la superficie se ve progresivamente más limpia aun antes de alcanzar la reducción máxima de la población.

Piernas · disminución progresiva de densidad y miniaturización del pelo residual.

Piernas · disminución progresiva de densidad y miniaturización del pelo residual.

Pelo rubio en las piernas

El pelo claro plantea un reto diferente porque tiene menos pigmento para absorber la energía del láser. En esta paciente seguimos la misma zona después de varias sesiones y retoques, observando una disminución progresiva de la población visible.

Primeras sesiones depilación piernas láser Primelase 755

Pierna con pelo rubio · seguimiento desde la primera sesión hasta controles posteriores.

Resultado de depilación láser en abdomen

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Depilación láser del abdomen

Depilación láser en abdomen · antes y después del tratamiento.